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Anoche cuando te encontré

  Anoche, cuando te encontré, reías. Que delicia contemplar esa armonía, la perfección a mis ojos, la dulzura para mi alma. Eres como esa flor olvidada que navega en mis recuerdos, como el "poema XV" de Neruda, como el acróstico que aún no escribo, porque quiero tu nombre sea mío, como el secreto de las calles inundadas de gente. Anoche, cuando me abrazaste, temblé. sucumbí a la tentación de tenerte en mis brazos, y tus ojos, en la oscuridad, brillaron como una estrella, iluminando desde el universo mi rincón. Tu beso de humedad profunda, como el océano,  aún sigue en mi alma, inundada de ti y de tu fuego, Tus tiernos labios, abrazando mis sueños, tu boca aún muerde, juguetona, mis deseos. ¡Que momento sublime! unos segundos bastan para alegrar mis días con tan indeleble recuerdo, que se abre paso en las horas, esperando de nuevo tus brazos, tus labios, para escribir ¡cuanto te quiero! Manizales y mis poesías Carlos A.
Tristeza, sutil viajera de algunas horas, tan amplia como mis dudas, tan pequeña como la ilusión, viajera extraña por tierras lejanas. Tierras inundadas de nostalgia. Sigo errante de sombras, de sueños, de dolores, mi espíritu quiere la alegría,  Ella nace en ti, distante y extensa. Mis sueños en el amor que anhelo sólo mío,  Para mi, para la soledad.
Siento lento el corazón, la noche triste pasa a mi lado, me toca, me acaricia, la noche es como tus palabras que pasan a mi lado me tocan, me acarician. Pero solo eso. En verdad no se que puedo esperar, tus ideales y los mios tan diferentes, buscan el mismo horizonte, pero los caminos son distintos. Mis ideales buscan el progreso amparado en el amor, en la fidelidad de mis sentimientos y de mi espíritu, tus ideales buscan el progreso amparado en los deseos, en la pasión, en las palabras ocultas, en secretos, a mi me hacen daño, me lastiman, me hieren. El amor es un sentimiento hermoso, el amor permite compartir todo en pareja, el amor busca complementarse en pareja, el amor anida en dos corazones que forman un sólo ser. Cuantas veces mi corazón se abre y espera, mas no llega la verdad, porque siempre hay palabras que no se dicen, situaciones que no se comparten, anhelos que quieres satisfacer porque es tu deseo, y yo, y yo donde quedo?

Hoy

Hoy en tu casa, solos, primero una caricia, luego un beso, después el vestido no cubrio nuestros cuerpos, los abrazos hicieron una nueva piel, la lengua juguetona, impregnando placer, un te amo tímido se desprendió, y nuestros cuerpos seducidos por la pasión, se unieron en un sólo amor. Tu piel se deslizó lentamente, la ternura de tus manos invadió mi sentir, un beso una y otra vez, tus labios amorosos, seductores, intangibles, dejando un delicado sabor. Mi piel prisionera de tus deseos, la lujuría continuó su recorrido, por el camino que hemos transitado tantas veces, pero esta vez diferente, solos en tu cuarto, en el recinto de tus secretos, nuestra historia escribiendo nuevos recuerdos. De pronto el estallido, un quejido lejano, tembloroso, terminado en placer, gracias dijiste, te amo. Y yo a ti, también te amo. Como el primer día, como el último día, tu espacio se llenó de nuestra energía, ahora tus cosas con aromas de mi cuerpo, tu cama, tu silla, tus mantas, tu vestido negro, mi ...
Hoy, como tantas otras noches, vagando por las horas, cabalgando los minutos, iluminando mis pensamientos con tu presencia. Sintiendo que tus manos se deslizan como la seda por toda mi piel. Herido por tus besos y ahogado por tus palabras me pierdo solitario entre tus brazos, sediento de húmedos contactos, hambriento de una nueva ráfaga de pasión. Han pasado cerca de tres horas y siento tu olor invadiendo mi espacio, aspiro tu calor, tu aliento. La verdad, te amo tanto que más no puedo, cuando me miro en tus ojos quedo prisionero de tu pupila temblorosa que mira al horizonte. Son tantos tus sueños y no se si vivo en ellos, de alguna forma creo que allí estoy, en medio de tus esperanzas y ambiciones, en medio de tus pasiones, de tus desaires. Yo ya abandonado me retiro a buscar en la noche el secreto que no da calma a mi alma que te sigue buscando en la inmensidad del amor compartido durante estos años. Simplemente hoy, como ayer y tal vez como siempre te amo y te sigo amando.
Veo pasar la indiferencia... Vestida de mil colores, en mil formas, de mil maneras de pensar y actuar. Veo pasar la indiferencia... por las calles... vacías... llenas... solitarias... sombrías... mojadas... austeras. Veo pasar la indiferencia... luciendo sonrisas... lágrimas... hablando sin cesar de solidaridad, luciendo vestidos de hipocresía. Veo pasar la indiferencia... mientras huye el ladrón... mientras hiere el traidor... mientras muere la vida... Veo pasar la indiferencia... mientras mi país político legisla intereses personales... reduce la inversión social... Veo pasar la indiferencia... mientras los niños lloran: abusados... violentados... relegados al odio, a la guerra, a la maldad. Veo pasear la indiferencia... mientras papá y mamá trabajan para llevar sustento y pan... mientras se pierden las caricias... mientras se necesita afecto... y tan sólo un te quiero podría sanar.
Definirte en palabras no lo logro, porque en torno a ti, todo es sentimiento, tus palabras socavan mis fibras, tus palabras torturan mis recuerdos. Tus manos elevadas en alabanza acompañan la oración al infinito y detrás de ella se evaporan mis palabras, para volver a mi como lluvia de pensamientos. Aromas diversos de colores expuestos, caminantes de sombras de jardines, de sueños, así es mi alma que busca cada noche tu fiel presencia.
Plácido día de áspero inicio, la inquietante espera por fin terminó, prolongación de tu boca terminada en beso, horas diáfanas en tus brazos de amor. Calles desiertas donde pasean pensamientos, instantes lúcidos en la enajenación, sombras de olores por los ojos vistas, pasión de besos, caricias de amor. Ratos centelleantes en música inundados, aromas de ayer, tal vez de hoy, vasos con agua donde se marcan mis dedos, sangre en las venas gritando amor. Horas vacias... sin tiempo... sin presente... ojos de niño mirando anochecer, jugando con recuerdos construyendo ilusiones, mirada tranquila cuando te tengo, amor. Escenarios de vida en retazos pasados, ilusiones pérdidas en la hebriedad, palabras marchitas hiriendo los cuerpos... palabras tan dulces que salen de ti... Amor.

Hoy

Perdon, hoy pasé por aquí y te recordé, recordé el año 1996. Como no recordarlo, cuando te vi, parecias una paloma solitaria, pequeña, cansada, anhelando, tuve la oportunidad de estar en tu vuelo, de verte batir las alas en la inmensidad, de sentir tu calor, tu piel, tus besos, hoy pase por aquí y te recordé, juvenil, alegre, danzando al aire, silvando canciones frescas de color húmedo, de sabor a café a tierra. Hoy pasé por aquí y me siento alegre, porque aún puedo compartir contigo tu sonrisa, que creí perdida. Porque puedo compartir contigo mi libertad, porque en nuestros días hay amor, hay amistad, que sería de esta noche sin la nostalgia de recordarte?, que sería de esta noche sin tu llamada?, que sería de mi sin tu ser fiel y compañero. Hoy pasé por aquí, donde te encuentro, donte te sueño, donde te amo. Hoy pasé por aquí porque te quiero.

Despertar

Hoy cuando desperté, recordé de nuevo tus palabras, tus palabras dulces y tiernas, recordé tus manos volando viajeras tras una caricia. Hoy cuando desperté, escuché tu silencio, caminando solitario en medio de recuerdos, escuché tu canto deslizarse silencioso junto al viento, miré el reloj y sentí el frío, el frío de tu partida. Hoy cuando desperté, pensé en tí, en tu sombra juguetona que ilusiona mi pensamiento, me abracé a tu mundo invisible, lloré tu dulce despedida, me abracé a tus minutos para recordarte y después de un suspiro te sigo amando.

Ojos de Campo

Te he visto llorar, ojos de campo, te he visto llorar, no se si fue mi culpa, o tal vez la tuya, no lo se. Que angustia siento, ojos de campo, porque te he visto llorar. Quisiera verte sonreir, ojos de campo, ver en tu rostro las finas líneas que marcan las risas de tu alma. Quisiera estar a tu lado, ojos de campo, para que en mi hombro te sientas con protección, la vida sin ti pierde el sentido, la vida sin ti no vale para mi. Te he visto hoy, ojos de campo, te he visto hoy. Quise que fuera un gran encuentro, pero tus palabras tristes, ojos de campo, me hicieron suspiarar. No quiero verte llorar, ojos de campo, no quiero verte llorar. Sólo quiero que tus ojos me miren con amor, que tu alma inmensa se encienda en ilusión cuando tus ojos de campo me miren, cuando tus ojos de campo me digan que sólo a mi me amas, solo eso ojos de campo, sólo eso.

Atardecer

El sol trémulo forcejea contra el camino de plata, el trino de las aves me invita a navegar por el efímero momento de tenerte una vez más. La nostalgia empieza a asomar tras las verdes montañas, en el horizonte se divisan las luces nuevas y frías, y en mis ojos brillan temblorosas las estrellas. Como te he amado, en las calles, en las ventanas, en las mañanas, en las rosas que has metido en el maletín y que no has dejado marchitar, porque siguen intactas. Como te extraño cada día, cada minuto que corre frío y lento, como quisiera tocar tus manos para llevarme conmigo el calor del ser que me enamoró y sigue haciéndome sucumbir. Cuantas horas he esperado para verte, cuantas mañanas para poder acariciarte, como acaricio la masa cuando hacemos pan. Cuantos automóviles he visto pasar antes de poder besarte, cuantas palabras he dicho antes de poder abrazarte, como quisiera que estuvieras aquí. Mirando conmigo este atardecer, mientras el sol trémulo se esconde tras de tu recuerdo, en el lejan...